Invierno

Sabio Invierno, ¡Qué milagrosa es la Naturaleza! Pues, ¿no da luz la Nieve? Inmaculada y misteriosa, trémula y callada.
Paréceme que mudamente reza al caer... ¡Oh Nevada!: tu ingrávida y glacial eucaristía hoy del pecado de vivir me absuelva y haga que, como tú, mi alma se vuelva fúlgida, blanca, silenciosa...

Amado Nervo